martes, 24 de noviembre de 2009

Downer

Lasitud. Vergüenza. Baja autoestima. Presente autoconsciencia.

-¿Cuál será su tratamiento, señora mía?- preguntó el doctor, sentado en un mullido sofá, con una aureola alrededor de su figura.

-Matar a mi amante- respondió la señora, trémula.

-¿Cómo cree, matarme? Eso no es el remedio en absoluto. Piense en otra cosa, mujer.- dijo pacientemente el doctor, pues habían pasado por esta situación un par de veces anteriormente y éste tenía todas las respuestas en la punta de la lengua.

-Entonces dejaré de ser perfeccionista. Es decir, moriré- concluyó la señora, tomando su bolso y levantándose de la silla donde estaba sentada.

-'Perfecto' entonces. Le extrañaré mucho, pero trataré de bloquear su recuerdo.- Respondió resuelto el médico, liberando a su enferma paciente.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Influenza ¿?

No se cuándo será que las flemas fluyan.
Ya han pasado tres días desde que tuve que huir de ese lugar de torturas hecho para ineptos llamado 'Escuela Preparatoria'
Huí con el moco saltando sobre mi ropa, la garganta gritando sin producir sonidos y desesperación: ¿Cuándo será que este sentimiento de sepulcro húmedo se desvanezca?
-No lo sé- me respondo.
Esto me deprime.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Filosofía de Artaud

La imaginación, para Artaud, es la realidad; sueños, pensamientos e ideas delirantes no son menos reales que lo de "fuera" del mundo. Realidad parece ser un acuerdo, el mismo acuerdo que la audiencia acepta cuando se introduce un teatro para ver un juego, que por un tiempo pretende que lo que están viendo es real.



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martes, 4 de agosto de 2009

¿Narval?

narval

El Verano - parte II (El Regreso)

El regreso. ¿El regreso a qué?
A ese lugar de atmósfera sofocante, obligaciones y problemas involuntarios; a la que llaman 'Escuela'.
Admito que algunas teorías se aprenden en dicho lugar, pero no todo se puede enseñar ahí. Los libros no son precisamente una experiencia directa, aunque muchas veces les he llamado patéticamente mis 'amigos' -sí lo se. Debería darme verguenza-

Al inicio de este lapso de futilidad en el cual algunas veces me sentí como un parásito -el verano- no estaba segura de cómo gastaría este tiempo. Sólo tenía la idea de que era suficiente para deshacer los nudos que lastimaban mi espalda, para dejar atrás el dolor de las sienes -estoy consciente de que eso diría una anciana aquejada por dolencias del engranaje falto de aceite- , para no pensar más en las personas y adentrarme en el placer de engordar, tumbarme y práctica, simple y llanamente 'existir'.
Pero no. No fue suficiente. En tres días será mi primer contacto con la 'prepa' después de dos meses de no poner un pie siquiera en las aceras que la rodean, de que llegue 'Area IV' -aunque sienta que será mi primer día en 4º de 'prepa'- y, como decía el buen Dalí:
"Contra el tiempo, por los Relojes Blandos"

El regreso... (expresión perdida en el horizonte, a prácticamente nada de que una gota de saliva se derrame por la comisura derecha de mis labios)

-No quiero el regreso-

La Buhardilla

Ezra Pound

Ven, apiadémonos de aquellos que están mejor que nosotros.
Ven, amigo mío, y recuerda
que los poderosos tienen sirvientes y no amigos
y nosotros amigos, no sirvientes.
Ven, apiadémonos de los casados y los solteros.
La aurora entra de puntillas
como una áurea Pavlova,
y yo me acerco a mi deseo.
Nada mejor puede depararme la vida
que esta hora de límpida frescura,
la hora de despertar junto a ti

jueves, 23 de julio de 2009

Pseudo-Síndrome de Peter Pan

En poco menos de una semana será mi cumpleaños no. 17. Aún me siento de quince años. Siento que algunas de aquellas experiencias sucedieron la semana pasada. Siento que el tiempo se ha encogido ferozmente, a pesar de que haya acumulado más de setecientos incidentes.
Me encuentro en un limbo –sé que todo esto suena tremendamente absurdo, ya que la mayoría de la gente no le da importancia a su cumpleaños no. 17-, ya que en un año habré dejado de ser una ‘adolescente’ para ser una ‘joven adulta’; así como este año dejaré de ser la ‘joven ninfa de ensueño’ (término acuñado por mí, que hace referencia a que en casi todos los miserables ambientes de literatura y cine hacen referencias sublimes a chicas de quince y dieciséis años) para encontrarme en el limbo –nadie hace referencias sublimes a los diecisiete-.
Dejando de tomar en cuenta esa pequeña crisis levemente relacionada con el síndrome de Peter Pan, daré importancia al enfoque que tenía principalmente esta entrada:
En primer lugar está el tiempo que se encoge. El terrible y fascinante Procusto alterando al tiempo de la forma menos a mi favor posible. Me identifico con los ancianos que dicen: “Siento como si hubiera sido ayer…” Es una forma patética de ver las cosas, pero así es como debo plantearlo.
Y en segundo lugar estaría la frustración infantil del cumpleaños no exitoso –curiosamente, esta frustración comenzó a presentarse cuando dejé de ser una infante-; ya que generalmente termino aburriéndome a mitad del día o con un regaño por parte de mis padres. Lo sé, qué lástima, pobre niña.
Bien, pues creo que he escrito con satisfacción lo que tenía que escribir para ser digna de un poco de compasión y misericordia: ‘Pobre de mí, es mi cumpleaños’